¿Tu carrera te identifica?

03.01.2019

Su mirada estaba entre la consternación y la sorpresa. Nunca se lo había preguntado. La cara de alegría se combinaba con la velocidad de su respuesta, como si la hubiera ensayado una y mil veces frente al espejo y tuviera una respuesta de memoria. Con tan solo cinco años, Santi, tenía una respuesta a flor de piel ante una respuesta adulta y de rigor: ¿Qué querés ser cuándo seas grande? Como catapultando la respuesta, a la velocidad de su cara de obviedad, dejó que su voz dijera por él montada sobre una bocanada de aire: "Profesor de parkour". En ese mismo momento pidió lápiz y papel, y comenzó a dibujar lo que luego sería un cartel que colgaría en la puerta de la casa para atraer niños para sus clases que comenzaría en el linving. Con solo mil ochocientos veinticinco días de vida, Santi, ya tenía su carrera y hasta su emprendimiento definidos. Inclusive había programado días y horarios de clase una especie de plan de negocios.

Los niños viven esta pregunta con el carácter de lo obvio porque aquello que vislumbran como su carrera los identifica. Ellos responden sin pensar a la pregunta "qué querés sercuando seas grande". Asumen que aquello que hagan de su vida y su identidad son la misma cosa. Como si conocieran desde siempre que "somos lo que hacemos", que nuestra actividad profesional nos debería identificar como un imperativo ineludible.

"Somos lo que hacemos con lo que hicieron de nosotros" - J. P. Sartre

¿Qué querías ser vos de pequeño cuándo seas grande? ¿Cuál era tu respuesta? ¿Cuánto de esa respuesta sos hoy? ¿Cuánto te haz alejado de esa identidad que proyectabas con total sinceridad e inocencia? Y si nos estás haciendo aquello que querés ¿El deseo de quién estas cumpliendo?

Para muchos adultos su carrera se ha alejado tanto de su identidad que sienten que se han sobornado a sí mismospara que el ganar dinero sea más importante y necesario que el tener una carrera que se identifique con ellos como vocación.

Que la carrera que elegimos nos identifique o no, no es un asunto menor. La calidad de nuestro trabajo se puede ver comprometido por la cercanía o lejanía de aquello que consideremos como vocación e identidad profesional en aquellos años de infancia. Pues bien, si, por un lado, somos lo que hacemos, y por otro, lo que hacemos no nos gusta, entonces como consecuencia no nos gusta aquello que somos.Y si no nos gusta la persona en la que nos hemos convertido entonces estamos comprometiendo nuestra felicidad presente y futura.

En sesión de coaching un porcentaje grande de personas nos consultan porque siente que su carrera no los identifica, que aquello que quieren ser no se corresponde con lo que hoy hacen. Muchas veces estas sesiones transcurren en la reconexión con esa respuesta simple y asombrosa a la pregunta que nos hicieron cuando éramos niños que se podía ver reflejada en los juegos, en nuestros gustos, en nuestros programas favoritos.

En sesión de coaching un porcentaje grande de personas nos consultan porque siente que su carrera no los identifica, que aquello que quieren ser no se corresponde con lo que hoy hacen.

Muchos piensan que la pregunta que los adultos nos hacían quedó en el pasado remoto, apilada entre miles de recuerdos que atentaron con ilusiones y deseos, en un anaquel de la memoria.

Quizás es cuestión de desempolvar la pregunta y volverla a hacer porque, aunque no nos demos cuenta, esa pregunta sigue vigente: ¿Qué querés ser cuando seas grande?. No dice "cuándo seas adulto" más bien, dice: "cuando seas grande". Ser grande y ser adulto no van de la mano necesariamente ni crecen juntos. Porque mientras la adultez es un estadio que se alcanza con el tiempo y la edad, ser grande se alcanza con la estatura de nuestra identidad.La grandeza consiste en la congruencia entre lo que hacemos y lo que somos. Porque es solo de esa forma que aquello que elegimos como carrera es una expresión de nosotros mismos. 

By Diego M. Lo Destro